La relevancia histórica de este Plan de Acción Regional radica en que, a pesar de la heterogeneidad de sus realidades nacionales, los países de la región confrontan desafíos comunes de política pública. Esto ha permitido concertar un conjunto de iniciativas orientadas a impfulsar el desarrollo digital para el crecimiento, la equidad y la democracia. El eLAC es un plan de acción cuyo propósito es cumplir una función de intermediación entre las metas ambiciosas de la comunidad global, acordadas en marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, y las necesidades de los países de la región, conforme a la situación existente en cada uno de ellos. La adopción de medidas concertadas a nivel regional contribuye a potenciar las estrategias nacionales y permite que la revolución digital haga un aporte positivo a la integración de la región. El eLAC representa un nuevo tipo de acuerdo regional, en cuanto a su estilo, alcance, temas que aborda y agentes que participan; además, abarca un asunto plurisectorial y multidisciplinario que influye en los más diversos aspectos del desarrollo. Con su estilo de trabajo se hace hincapié en la elaboración de propuestas técnicas que incluyan un sistema de monitoreo, en lugar de adoptar un método con énfasis en declaraciones de buena voluntad con un carácter meramente político. Los gobiernos mantienen el liderazgo en el proceso de elaborar y aplicar las políticas públicas, pero facilitan la participación de nuevos actores independientes del Estado, como la empresa privada, la sociedad civil, el mundo académico y los organismos internacionales. Es importante tener en cuenta el carácter eminentemente dinámico de las Tecnologías de Información y Comunicación, por lo que el Plan de Acción, aunque está inspirado en la visión de largo plazo que surgen tanto del proceso de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información como de los objetivos de desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, que confluyen en el año 2015, está planteado a corto plazo, para que los países tfengan la oportunidad de revisar el cumplimiento de las metas y reformular en el camino los objetivos, fortaleciendo lo planteado o introduciendo cambios importantes. El desarrollo de la sociedad de la información brinda oportunidades únicas para la identificación y puesta en marcha de un conjunto coordinado de políticas públicas en la región. Esto obedece a varias razones. En primer lugar, al contrario de otros asuntos polémicos de la agenda del desarrollo, el uso de la tecnología no parece estar en el centro de alguna controversia. La cooperación internacional y el intercambio de experiencias en este aspecto del desarrollo son bien recibidos por la mayoría de los gobiernos y otras partes interesadas; tal vez surjan polémicas sobre temas muy puntuales, pero nunca se pone en tela de juicio el deseo de colaborar. La utilización de la tecnología en estrategias de desarrollo ha resultado ser un tema idóneo para fomentar y acelerar la integración y la cooperación en América Latina y el Caribe. En segundo lugar, la mayor parte de los países ya han iniciado proyectos importantes en el área y están desarrollando la institucionalidad necesaria, mediante incentivos y mecanismos de regulación. Existe gran variedad de desafíos comunes o similares en los países de la región, que pueden ser enfrentados coordinadamente. Además, el carácter multisectorial del proyecto se tradujo naturalmente en el diseño de una metaplataforma de cooperación pública-privada. De esta manera, se garantiza que el objetivo del plan no se aleje de la realidad en terreno, se minimiza la duplicación de labores y se crea sinergia. En tercer lugar, el momento no podría ser más apropiado: los países de la región han adoptado declaraciones políticas específicas y están forjando sus propias estrategias nacionales en TIC. El primer Plan de Acción Regional eLAC2007 durante sus años de vigencia (2005 - 2007) logró avances comprobados. A diferencia de otras iniciativas, este fue un plan de acción a corto plazo con metas concretas y cuantificables a cumplir en el plazo razonable de tres años. Esta oportunidad real de ver los frutos del trabajo ha sido muy útil para lograr que las autoridades se involucren y se comprometan con el proceso. Finalmente, ha quedado demostrado que las TIC son una tecnología transversal que directa o indirectamente afecta la vida cotidiana de todos los habitantes de nuestra región. El hecho de que en menos de una década la mitad de los habitantes de nuestra región ya esté comunicándose por medio de un teléfono móvil demuestra un gran potencial para que estas herramientas tengan un impacto positivo en la cohesión social. En este sentido, la integración de agendas de crecimiento económico con equidad en la región, y el fortalecimiento de la transparencia y la eficiencia públicas pueden ser importantes aportes a la construcción de sociedades de la información en América Latina y el Caribe. La continuidad del proceso se consolida con el Compromiso de San Salvador que establece un nuevo Plan de Acción para el período 2008 – 2010, con lo que se demuestra la importancia que América Latina y el Caribe atribuyen al desarrollo de la sociedad de la información. |